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¿Lideres de matrimonios en crisis? |
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Es difícil hoy día ver iglesias que no tengan su sociedad o grupo de matrimonios. Los mismos tienen unos líderes designados para llevar dicho ministerio.
Se realizan actividades y talleres dirigidos a la capacitación y fortalecimiento de los matrimonios para así poder lidiar con las diferentes situaciones que se atraviesan en el mismo. Estos líderes son matrimonios dedicados a dicho ministerio y son reconocidos por su esfuerzo y dedicación. Pero ¿qué pasa cuando este matrimonio es el que está en crisis? Muchos son los que sorprenden cuando se escucha que los líderes de los matrimonios están en crisis. Siendo los líderes de este grupo, muchas veces son vistos como “infalibles” e “indestructibles”. Muchos hasta se preguntan ¿cómo fue posible que ellos pudieran caer? En nuestra práctica Dios nos ha mostrado muchas posibles razones por las cuales las relaciones de estos líderes comienzan a flaquear: * Dedicación plena y completa al ministerio (24/7) “Mi ministerio” “No necesitamos consejería (Altivez)” * Restarle tiempo a su propia relación • Candil de lo ajeno… • Consejería a otros robando tiempo de la relación y su hogar * Deterioro en la comunicación * Competencia = Yo lo hago mejor * El tema de conversación es…. ¡EL MINISTERIOOOOOOOO! (Monotonía) * “Spliting” del ministerio • Vistas y/o reuniones por separados * ¡Y comenzó la aventura Indiana Jones! (Teoría del Cono) Es triste ver líderes que perdieron la visión correcta y tornaron su mirada de Jesucristo hacia el mundo de la codicia, placeres y falta de reconocimiento social. Es por esto que a los líderes de matrimonios, los cuales incluye a los pastores, ministros, evangelistas, maestros, apóstoles, profetas, les sugerimos: Todo tiene su tiempo… (Ec.3) Balance en las agendas Alumbra tu hogar primero (1 Tim 3:5) ¡Cuidado con el ego tipo globo! El ministerio es de Dios, no tuyo ¡NO LO OLVIDES! “Mas el que se gloría, gloríese en el Señor; porque no es aprobado el que se alaba a sí mismo, sino aquel a quien Dios alaba” (2 Corintios 10:17-18) Los dos juntos para todo. ¡Así es que se cubren las espaldas los compañeros de guerra! (Gn. 2:24) Fuera de Jesucristo no podemos hacer nada (Jn. 15:5) Aún Jesucristo tuvo que ser fortalecido (Lc. 22:43). Recuerda su enseñanza de dejarnos ayudar. ¡Busca ayuda!
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