|
Instruyendo a los que instruirán |
|
|
|
|
Hoy día vemos como los valores familiares se han ido desvaneciendo poco a poco sin que nadie pueda dar con la raíz de problema. Algunos dicen que “los tiempos cambian” pero la Biblia dice “Mas vosotros sois linaje escogido, nación santa, real sacerdocio, pueblo adquirido por Dios” 1 Pedro 2:9.
Otros dicen que “esto esta malo y no se pondrá mejor” pero la Biblia dice “Por tanto, no desmayamos; antes aunque este nuestro hombre exterior se va desgastando, el interior no obstante se renueva de día en día” 2 Corintios 4:16. Los jóvenes se ven constantemente asechados por los placeres del mundo al igual que los adultos. Y esto ha llevado a que los valores sean trastocados debido a que las personas se acomodan a lo que les dan. Cuando la Biblia nos dice “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta” Romanos 12:2. Queda claro que si no comenzamos a entender la buena voluntad de Dios, seremos arrastrados mediante el conformismo de este siglo los cuales son: Desánimo Enfriamiento del amor por Cristo (Mt. 24:12) Falsas doctrinas y/o profetas (Col. 2:8 y Mt. 24:11) Monotonía en los matrimonios Infidelidad emocional y física Divorcios = Síndrome de Tarzán Pobre supervisión de los hijos = Adolescentes con adultos Porno = Cáncer de la mente Problemas de identidad sexual (pre-adolescentes y adolescentes) Al asumir este conformismo, los hijos asumirán dicho patrón ya que fue lo que aprendieron de sus padres. Esto los llevará a enseñar lo mismo a sus hijos y así sucesivamente. Es por esta razón que debemos instruir de forma correcta a nuestros hijos y asegurar que las siguientes generaciones sean de bendición y no una de maldición. Para poder realizar esto debemos: Volver a la Biblia: manual de vida ( 2 Timoteo 3:14-15) Padres, asuman su posición en el matrimonio: Equipo (Gn. 2 :24) Eduquen e instruyan a los hijos (Prov. 22:6) Críen como es debido (Ef. 6:4) Hijos, honren a los padres y vivirán mucho (Ef. 6:1-3) Permanezcan en el camino de la fe y no permitas que tu mente sea contaminada con los cambios y lo que la sociedad quiera imponerte (Ef.4:22-24)
|