Me tienes que amar… “como sea” PDF Imprimir E-Mail

 En los últimos tiempos, hemos visto una postura interesante entre las parejas que ha sido motivo de conflicto. A medida que el tiempo pasa, nuestra apariencia, nuestro cuerpo, nuestro metabolismo cambia. Esto significa que, si no estamos alerta, veremos cambios o alteraciones significativas en cómo lucimos físicamente.

Esto ha venido a ser motivo de frustración entre las parejas, sobre todo cuando es uno de los dos el que ha cambiado drásticamente y la otra persona se enfoca en que “no luce como era cuando se casaron”.  Aquí es cuando el argumento de “me tienes que amar como sea” surge y la otra persona siente frustración, enojo, y en ocasiones hasta vergüenza. Analicemos esto con mayor detenimiento.
1. Cuando somos jóvenes, y por lo regular más activos, nuestro metabolismo quema todas las calorías que ingerimos. El estar en constante actividad, provoca que se metabolice lo que se ha comido porque el cuerpo registra que va a recibir más alimento en un tiempo razonable. Cuando hay una predisposición genética al sobrepeso, más los padres somos responsables de asegurarnos que nuestros hijos en su niñez y adolescencia se mantengan activos, coman todas sus comidas y meriendas de una forma balanceada y quemen las calorías.
2. Si esto no ocurre, venimos con desventaja a la adultez porque, a medida que el tiempo pasa, el metabolismo se pone más lento.
3. Si cuando usted se casó, estaba en su peso óptimo, ¿qué razones tenemos para cambiar nuestra imagen o descuidarla?
Según lo antes explicado, comenzamos por comer mal, cuando hay tiempo, no todas las comidas, omitimos el desayuno, comenzamos a manejar las ansiedades y responsabilidades “picando” entre comidas y de momento, pesamos el doble, aumentamos 3,4,5 tallas de ropa.
Obviamente esto es un “issue” serio por varias razones:
1. Porque físicamente, no vamos a sentirnos bien. No nos va a gustar nuestra apariencia, nos vamos a sentir más pesados y, si le sumamos tener una pareja atlética, que gusta de salir, practicar deportes, comer bien, esa será una de las primeras fuentes de tensión.
2. Con esto, surge el cambio de vestimenta. Nos quedamos en la casa y cambiamos del pantalón o la falda a las batas de casa. Estas se convierten en el uniforme del hogar. Con ella se cocina, se friega y hasta se duerme.
3. Comienza la inseguridad porque, al no sentirse atractiv@, se comienza a ver cómo la pareja mira el atractivo en otros. Comienzan las discusiones por los reclamos y los reclamos de la otra persona porque “ha perdido la cuenta de cuántas veces a pedido a su pareja que haga algo al respecto”.
Es necesario hacer una pausa aquí porque debe haber personas diciendo “pero si es por razones médicas”. Tristemente aún cuando hay causas médicas el ser humano, tiende a dejar todo y ser reactivo y no proactivo. Cuando tenemos una persona diabética que, sabiendo que tiene que comer saludable se come un pedazo o dos enormes de postre o dos platos de comida en lugar de seguir las raciones de su dieta con la excusa de que “luego se pondrá la insulina”, cuando tenemos una persona con una predisposición genética a aumentar de peso y desarrollar condiciones cardíacas y lo primero que te dicen es “no importa, de algo uno se tiene que morir”, cuando los problemas de tiroides ameritan medicación pero no vamos al médico para seguimiento, eso quizás nos responda porqué el descuido es, en muchas ocasiones, causante de otras situaciones como las que comenzamos a mencionar antes de esta aclaración.
Habiendo dicho esto es entonces cuando el distanciamiento, frialdad, inconformidad afloran. La Palabra dice en 1 Corintios 6:19 que nuestro cuerpo es templo del Espíritu Santo. Usted no mantiene una buena salud física por complacer a otros, usted lo hace porque entiende los beneficios, porque entiende que nuestro cuerpo es prestado y debo cuidarlo con responsabilidad. Aún cuando no es excusa el distanciarnos o dejar de sentirnos atraídos hacia nuestra pareja el hecho de  vernos un tanto diferentes, no es menos cierto que una de las cosas que mantiene viva la llama de la pasión y la creatividad en la relación y la intimidad es nuestra apariencia física. ¿Cómo alimento la creatividad cuando he aumentada desmedidamente de peso, no hago nada para remediarlo y encima de ello me pongo, la misma bata, los mismos “shorts” desteñidos y con manchas de pintura, cuando físicamente me fatiga caminar del cuarto a la sala y al tener intimidad con la pareja no se puede completar porque la fatiga es extrema, o no se tienen intimidad porque no me siento bien frente a mi pareja?
Es momento de pensar que, en lugar de entender que los cuidados que tengo con mi persona son para complacer a otros, son para mí. Para cultivarme en todas las áreas, para sentirme bien conmigo, para poder responder a mis expectativas de cómo luzco, de la ropa que me gusta de las actividades que quiero hacer a solas y con los míos. Seamos conscientes de nuestra salud, y comienza por el cuidado personal, arreglo personal, acondicionamiento personal. No es el único importante pero ciertamente influye en mis emociones y pensamientos sobre mi mism@.

 
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