Una infidelidad poco común PDF Imprimir E-Mail

 Cuando hablamos de “infidelidad” pensamos rápidamente en el “incumplimiento del compromiso de fidelidad acordado con otra persona” (Definición diccionario). Refiriéndose a que defraudamos a nuestra pareja estando con otra persona.  Pero ¿qué cuando la infidelidad no envuelve a otro?

En muchas ocasiones vemos cómo parejas discuten porque hubo una infidelidad en el matrimonio. Pero al auscultar bien, podemos encontrar que esa infidelidad no fue con una tercera persona. Debemos entender que esto ocurre en ambas direcciones: comenzamos la infidelidad con estas cosas descuidando la relación o por el descuido de la relación nos refugiamos en estas cosas que vienen a sustituir a los nuestros. No podemos olvidar que cuando la “rutina” invade la relación y el hogar, es cuestión de tiempo poder ver el impacto.
Veamos algunos ejemplos de la infidelidad que otra cosa y no con otra persona:
 El trabajo – Es la infidelidad de la gran mayoría de las personas.  Las responsabilidades en el trabajo comienzan a tomar el primer lugar por pensamientos como “esas son nuestras habichuelas” o “tú no entiendes que esto es importante para nosotros”. Es el “refugio” identificado por muchos. 
 La computadora – La infidelidad por excelencia en esta generación cibernética (Facebook, MySpace, Twitter, etc) La cantidad de tiempo que invertimos en ella nos roba tiempo de intimidad con la pareja, tiempo de dormir. La pareja puede llamarle porque se va a dormir y la respuesta es “acuéstate que voy ya miso”. La razón: La adicción a la computadora y el internet.
 Juegos de Video (Wii, Play Station), juegos en los celulares, I-phones, mensajes de texto – Vemos como en el tiempo de compartir, ¡esta es la diversión!
 Hobbies – Se realizan actividades más a solas y menos con la pareja.
 TV – Esto provoca que uno o ambos de forma separada pasen tiempo frente a la tv y luego dicen “¡pero si vimos tv juntos! ¿Y tú dices que no compartimos?
 Ministerios – Incluye a todos. Aquí vemos como muchos invierten más en el ministerio y reparten “las sobras del tiempo” a su pareja.
Este último es triste y va en aumento.  Ya que vemos la otra cara de la moneda cuando terminan siendo “luz de lo ajeno, oscuridad de la casa”.  Las estadísticas del divorcio van en aumento y esto incluye a muchos de los ministros cristianos (hombres y mujeres).
Es por esta razón que debemos hacer un alto en nuestro caminar en la vida matrimonial y hacer un shela (una pausa) para analizar donde estamos. Además debemos de estar consiente de lo que está pasando a nuestro alrededor y lo que establece la Biblia.  Jesucristo advirtió que “por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos de enfriará” (Mt 24:12)   Es importante que de tener un verdadero compromiso con Dios y con nuestro matrimonio, debemos trabajar para que no se enfríe el mismo y podamos mantenernos juntos como una sola carne para lograr llegar al final; hasta que la muerte nos separe.  Algunas recomendaciones:
 ¡Para! Analiza que está pasando.
 Conéctate contigo y Dios (Principio Mateo 6:33)
 Mira con el cristal correcto (Ve la realidad de hoy)
 Conéctate con tu pareja (Principio Gn.2:24)
 Realiza cambios saludables. (Saca al asesino silencioso)
 ¡Tú no eres el único ministro! (Principio 1 Tim. 3:5)
 Busca ayuda espiritual y emocional
 Crea un equipo de resistencia en tu hogar que le haga frente a las tinieblas (Prepara a tu “ejercito”)
 Se consistente hasta el fin (Mt. 24:13)

 

 
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